Por favor, use este identificador para citar o enlazar este ítem: https://ri.ujat.mx/handle/200.500.12107/5795
Título : Evaluación del efecto manano-oligosacáridos (MOS) en juveniles de pejelagarto (Atractosteus tropicus)
metadata.dc.creator: Nájera Arzola, Isabel del Carmen
metadata.dc.creator.id: 151G15015
Resumen : La acuacultura busca la optimación de los procesos y las mejores estrategias de alimentación en las distintas etapas del cultivo a fin de obtener organismos saludables y que contribuyan ante un producto de alta calidad. Por ello, los mecanismos de respuestas físicos, químicos, biológicos y tensiones pueden alterar funciones fisiológicas, lo que contribuye a desarrollar una alta susceptibilidad a estrés o enfermedades. Por lo tanto, son de suma importancia los alimentos funcionales para contrarrestar agentes patógenos. Gatlin y Li (2004), define como alimentación funcional a elaborar una dieta con un balance nutricional, suplementarla con aditivos, suministrarla y que promueva la salud y la resistencia a las enfermedades en los cultivos de peces. Las estrategias de alimentación tales como la suplementación en las dietas de inmunoestimulantes, probióticos, prebióticos y simbióticos, pueden ayudar a reducir la susceptibilidad de los peces a las enfermedades, donde la restricción del uso de los antibióticos en los alimentos de peces; ha generado el aumento de las investigaciones en el uso de aditivos antes mencionados. Los inmunoestimulantes son sustancias naturales o sintéticas capaces de modular la respuesta inmune del animal (Anderson, 1992) o por diferentes rutas de señalamiento celular (Dalmo y Bøgwald, 2008), aumentando la resistencia a diferentes enfermedades (Cáceres et al., 2004). La aplicación de los inmunuestimulantes, es por tres vías: mediante vacunación, baños de inmersión y la suplementación de antígenos a través de dietas con altas dosis. El requerimiento de las altas dosis de antígeno se debe a la degradación de material bioactivo en el sistema digestivo del pez. La encapsulación minimiza la protección del antígeno por el paso del estómago (Romalde et al., 2004) y de esta manera es degradado en la parte baja del intestino, donde el antígeno se absorbe hacia el torrente circulatorio. El uso de los inmunoestimulantes, están limitados por el estrés derivado de la manipulación; las dietas no obtienen una inmunidad tan fuerte y de amplio rango como la producida por las vacunas. Los antígenos deben ser recubiertos para evitar que sean destruidos en el agua o en el estómago del pez (Vanderverg, 2004) y representan un problema de salud pública, porque el tiempo de retiro del pez es muy largo. Los probióticos son microorganismos vivos (Gibson y Roberfroid, 1995), al ser adicionados en la dieta ejercen un efecto benéfico para el sistema digestivo del animal, regulando los mecanismos de defensa ante patógenos sin afectar las funciones fisiológicas. El principal inconveniente es, que solo una pequeña proporción de microorganismos vivos llegan hasta el intestino. Esto hacen que la efectividad y supervivencia para ejercer su funcionalidad sea muy variable entre especies. Los prebióticos, son ingredientes no digeribles que afecta beneficiosamente al huésped estimulando selectivamente el crecimiento y la actividad de una bacteria benéfica a un grupo de ellas en el sistema digestivo (Gibson y Roberfroid, 1995). Los simbióticos es la combinación de probióticos (microorganismos vivos) y prebióticos (ingredientes no digeribles) que afectan positivamente al hospedero, mejorando la supervivencia e implantación de los microorganismos vivos de la dieta en el sistema digestivo (Gibson y Roberfroid, 1995). Por lo tanto, al combinarse presenta un efecto sinérgico, mejorando la efectividad que tienen al administrarse por separado (Cerezuela, 2012), pero son escasos los estudios realizados del uso de simbióticos como promotores de la salud. Por lo tanto, los prebióticos son de mayor importancia, ya que su función es el cambio total de la comunidad microbiana a uno dominado por bacterias benéficas (Manning y Gibson, 2004). El Manan oligosacárido (MOS) ha sido es el más estudiado en especies de importancia económica, presentando efectos significativos en la lubina Dicentrarchus labrax (Torrecillas et al., 2007, 2012), trucha arcoíris Oncorhynchus mykiss (Staykov et al., 2007a; Yilmaz et al., 2007 y Rodrígues et al., 2008); tilapia del nilo Oreochromis niloticus (Samrongpan et al., 2008), lenguado Paralichthys olivaceus (Ye et al., 2011) y la dorada Sparus aurata (Gültepe et al., 2011). Sin embargo, el uso de MOS como prebiótico en la nutrición de peces está limitado por la composición de la dieta, el tiempo del experimento, las condiciones del cultivo, la especie, la edad y la condición de estrés (Volpatti et al., 1998). Por tal motivo, este estudio se propuso a determinar los efectos de los diferentes niveles de suplementación de MOS en crecimiento, supervivencia y actividad de enzimas digestivas de juveniles de pejelagarto (Atractosteus tropicus).
Fecha de publicación : 1-jun-2017
metadata.dc.rights.license: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0
URI : https://ri.ujat.mx/handle/200.500.12107/5795
metadata.dc.language.iso: spa
Aparece en las colecciones: Maestría en Ciencias Ambientales (PNPC)

Ficheros en este ítem:
Fichero Descripción Tamaño Formato  
Isabel del Carmen Najera Arzola.pdf1,17 MBAdobe PDFVisualizar/Abrir


Los ítems de DSpace están protegidos por copyright, con todos los derechos reservados, a menos que se indique lo contrario.