Estudio del proceso de adsorción de un contaminante en un medio poroso
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Resumen
Hoy en día, el mundo se enfrenta a una crisis de contaminación ambiental, a partir del rápido desarrollo de las diversas actividades industriales y a la creciente generación de residuos peligrosos. Todos los eventos en los que se encuentran involucradas sustancias que implican algún riesgo para el ambiente o la población y que puedan generar la contaminación de suelos y cuerpos de agua, son conocidos como emergencias ambientales. De acuerdo con estadísticas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), cada año se presentan en México
un promedio de 550 emergencias ambientales asociadas con materiales y residuos peligrosos [1]. Los procesos industriales generan una gran variedad de residuos con naturaleza
sólida, pastosa, líquida o gaseosa, que puede contar con alguna de las siguientes características: ser corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, y que puedan presentar riesgos a la salud humana y al ambiente. Industrias como la agroquímica, minera, petroquímica, etc., se encuentran en nuestro país y puede mencionarse de manera atributiva los problemas de contaminación generados por el uso de agroquímicos, tanto fertilizantes (en especial los nitrogenados) como de pesticidas (fungicidas, herbicidas e insecticidas); los ligados a actividades mineras, en sus etapas de extracción como en las de procesamiento de los materiales obtenidos, así como los que son consecuencia del derrame y fugas de combustibles (petróleo y derivados), manejo inadecuado y abandono de materiales y residuos peligrosos. El inventario de residuos peligrosos de PEMEX en el 2015 reporta la generación de más de 47.8 toneladas. Aproximadamente el 86% del volumen total de estos residuos, corresponde a lodos y recortes de perforación, correspondiente a las actividades de refinación (72%), lodos aceitosos (8%) y aceites gastados (6%).